sábado, 26 de enero de 2013

Medio pan y un libro


Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
 
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada. 
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros? 


¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz."

miércoles, 23 de enero de 2013

LifeStraw: purificando el agua del planeta por 20 dólares


Hoy nos hacemos eco de este curioso y útil invento, artículo que aparece en http://www.ecoosfera.com
"Se trata de un objeto de 22 cm de largo por 2.54 de ancho que es capaz de filtrar justo el agua que vayas a ingerir, ya que el pequeño sistema, como su nombre en inglés lo dice, funciona como un popote que en su interior purifica el agua y la limpia de virus, metales pesados y toxinas.
LifeStraw es fabricado por Vesterdaard Fransen, una compañía suiza especializada en desarrollar productos para el control de enfermedades en los países subdesarrollados.
Gatantizar la seguridad del agua potable se ha convertido en una prioridad en todo el mundo, por ello, LifeStraw fueenviado a países como Haití, donde el terremoto del 2010 dejó a miles de personas sin agua.
A diferencia de los filtros de agua, LifeStraw elimina bacterias como GiardiaCryptosporidium y Eschericha coli. Además, elimina la turbidez del agua, aunque no es capaz de eliminar la sal del mar.
Con este dispositivo no se pretende eliminar el problema de contaminación de agua, pero sin duda es un excelente recurso para las personas que carecen de este indispensable recurso: el agua potable.
El precio de LifeStraw es de $20 dólares aproximadamente y, además de beneficiar a millones de personas, por cada 10 piezas que se vendan, Eartheasy dona uno para personas de escasos recursos."

miércoles, 16 de enero de 2013

El rebaño ciego

Saliéndonos un poco del estilo del blog, hoy voy a recomendar una de la últimas novelas que he leído y más me ha impactado.

En un mundo en el que la contaminación atmosférica es tal que los ciudadanos deben usar una máscara de gas para salir a la calle, con altos niveles de mortalidad infantil, en el que todo el mundo padece una enfermedad, el agua es tóxica, hay un gobierno inútil y las grandes corporaciones sólo piensan en el propio beneficio. En este mundo nos sitúa para mi, una de las mejores novelas de ciencia-ficción escrita por John Brunner, en parte por su proximidad a la realidad y mundo futuro y en parte por ese llamamiento al movimiento ecologista.

Al leer la novela todos queremos hacer de Austin Train en el mundo actual y es que es necesario que todos tomemos conciencia del mundo que nos rodea, aportar un poco o por lo menos no remar en dirección contraria.


"El rebaño ciego es, en mi opinión y por todo tipo de razones, la mejor novela de ciencia-ficción jamás escrita, sin discusión." —John Grant, coeditor de The Encyclopedia of Fantasy
"La mejor novela de Brunner que he leído... asombrosamente controlada y dramática... una obra de arte." —James Blish

"Absorbente, tanto a nivel emocional como intelectual." —Booklist

"Brunner se ha labrado un lugar en la cima de la literatura especulativa más seria." —Library Journal

"Una descomunal alucinación del estertóreo fin del mundo por parte de uno de nuestros autores de ciencia-ficción con más talento... la novela, con su sobrecogedora propuesta de una biosfera devastada, impacta a todos los niveles." —Kirkus Reviews

"Un cautivador diario de la que se nos avecina... el futuro elige el método de pago contra reembolso." —Washington Post